
Pasó el fin de semana del Patrimonio cultural en el Uruguay. Este año con especial dedicatoria para lo que fue la obra de Eladio Dieste, la verdad no tenía idea quien era. O sea , la función principal de estas jornadas que sería educar y hacer conocer a la gente cosas y lugares que pertenecen a su historia, conmigo se cumplió. Lo que sí, uno se pregunta hasta la exasperación: - ¿Porqué sale tanta gente ese día? O acaso la mayoría de los museos y edificios que se visitan ¿No están siempre abiertos? Es necesario que se tenga que traducir comercialmente un sábado en "DÍA DEL PATRIMONIO", para que los orientales nos dejemos sorprender por todo aquello que siendo nuestro, no lo conocemos por falta de interés o igorancia directamente. (Nota: hablando de ignorancia, haciendo zapping vi un rato Locos x saber....que vergüenza los gurises que responden)
A continuación , breve repaso obligado por lo que también es patrimonio y no lo muestran ni en la tele ni en los diarios. El empedrado de la calle Requena e Itapebí que rodea al Club Victoria y los cientos de amortiguadores que habrá destrozado; el carrito del Maragato, sita en Julio Herrera y Uruguay; los guantes de Fernando Alvez que colgó en el arco de la Colombes (Copa América 1995); un talón de la entrada a Mariachi (cuando estaba en Pocitos); esos churros del Parque Rodó que nadie compra por lo caros que son; el Kiosko EL Salvador de 18 y Paraguay; el vino suelto de "lo de la gorda"; los cartones sucios en los que deslizábamos en las canteras del Parque; el gritito de la radio: -¡¡ Méndez Piana!!; y el de mi amigo cerrense enfrente alCambio Gales: - MANIIIIIIIIÌ!!!.....
El gordo botón que está hace añares en la Puerta del Victoria Plaza; el Lido; el Lobizón; la canchita del Parque Batlle (esa que está escondida y mide 20x16); la quinta de la paraguaya; la cuadra esa de la Barra del Chuy donde estan todos esos bolichitos; el vaso amigo de Pilsen (que se me perdió en uno de esos bolichitos); el karting y los ponys; Abelardo rescatajuegos; la mostaza de La Pasiva....en fin, patrimonio son tus ojos, corazón!! Salú Zelmar!