Ultimamente uno se lo había planteado en función de diferentes informes que se ven en TV sobre los desastres naturales en el mundo y más cuando nos tocó de cerca, las inundaciones en Durazno, Mercedes y Treinta y Tres. La foto me la facilitó un amigo, y es solo una muestra de lo impactante que resulta esta situación cuando se respira de cerca. La imágen (es de Durazno) es la de una casa de un uruguayo... así quedaron las de miles. Tomé quizás gran consciencia (mucho más de esa que siempre nos dice: mirá que tenés que tomar consciencia) al ver ayer el excelente programa argentino LA LIGA. Es imposible describir como se sentirán esas personas que lo pierden todo, abolutamente TODO. Uno trata de ponerse en su lugar por un momento y resulta sencillamente escalofriante.
Todo parte (esto de los cambios climáticos que le dicen, no?) del efecto invernadero. Sin mucha explicación científica vamos a lo que provoca. Aridez en zonas donde siempre llovió, precipitaciones en lugares secos; deshielos; cambios bruscos de temperatura, etc. El tsunami no pareció ser gran advertencia para la humanidad y las tormentas, aludes e inda máis, siguen azotando a este gastado planeta. Incluso justo ayer hubo un encuentro en Alemania con motivo del G8, los presidentes Bush y Putin que tenían pensado un acuerdo para un cambio radical en el tema industralización y contaminación, lo dejaron en "veremos". Pero no el tema del escudo antimisiles europeo o sobre el control de Irán y su actividad nuclear. Y así está el mundo amigos (Traverso dixit), los presupuestos de las principales naciones del orbe enfocado en lo miliitar, mientras millones y millones sufren a cuenta de lo que sufre la Tierra.
¿Qué puede hacer uno para quizás colaborar a la no contaminación? Muy poco, pero lo que esté al alcance de la mano. Clasificación de basura. Disminuir el uso de los combustibles. Y si su vaca despide mucho gas metano ... matelá. Pero hablando en serio, dentro de la cabeza se entrecruzan muchos pensamientos sobre el porvenir. Un asunto que planteó la Catalina en su retirada 2006 ¿Adonde traemos a nuestros hijos? Y es cierto, que le damos? Que tiempo vendrá? Continentes cada vez más pequeños,tierras desoladas, paisajes caóticos, frío,calores extremos, enfermedades, guerras. Y todo este menú, en un servicio a corto plazo.
Lo dijo ese geólogo entrevistado en La Liga: - Son 250 años de Revolución industrial... con 50 años más a este ritmo, el planeta no aguanta. O sea, colpsaría todo, incluso nuestras generaciones venideras. Por eso es inevitable hacerle un pequeño cambio a la frase que titula este posteo: ¿Hay futuro?
Otro ecologista cheto
1 comentario:
MUY BUENO EL POSTEO.
AY FUTURO..
BESOS!!
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