
En estos días sucedió un hecho de esos que se presentan como de las pocas noticias positivas, pero lamentablemente pasa de largo, queda en el olvido de las vorágines mediáticas de hoy.
En Mendoza, un niño de 10 años, al llegar a la escuela encontró una billetera que poseía 20000 dólares (sí, veinte mil) y tal cual la halló la entregó a las autoridades de la escuela (resultó ser de la boluda de la sub directora) Tal hecho hizo que medios gráficos y televisivos de todo el continente mostraran el hecho con una gran sonrisa. Y por supuesto que así tiene que ser. Más allá de la edad, es indudable que en Leonel habita un buen corazón. Ahora, la pregunta que nos planteamos ¿Porqué los devolvió? ¿Porqué es una buena persona o porqué tiene diez años? ¿Qué hubiera hecho con 4 años más? Hay otro cuestionamiento que más que una simple pregunta sería un argumento existencial... ¿Qué haría uno si le toca estar en esa situación? Ja! te quiero ver, pebete! El niño declaró a la prensa que su acto se debió a que tiene una buena educación:"encontré la billetera y se la di a la señorita Juanita". Brillante el pendex. Lo que yo no termino de descifrar de este suceso, es si él sabía en el momento de la devolución de la billetera, el contendio de la misma. ....
Tal ejemplo de honestidad y transparencia me hizo acordar una historia muy poco conocida por los jóvenes de hoy. Están por cumplirse 60 años de la histórica huelga de jugadores de fútbol que marcó un antes y un después en los derechos de los futbolistas agremiados en la Mutual. En aquella oportunidad, los players liderados por Obdulio Varela y el "Pepe" Sacía, lucharon a destajo contra la dirigencia y las normas de la época. Pasaron más de seis meses sin jugar (no hubo Copa Uruguaya ese año), días sin comer, nunca bajaron los brazos... una verdadera huelga, no como las de éste siglo. A aquellos gladiadores los asesoró durante toda su pelea sindical el Dr. Joaquín Reyes Rius. Jóven abogado (aún vivo y en funciones en la Ciudad Vieja) bastión fundamental en todo lo que tenía que ver con los "nuevos derechos" que tendrían los jugadores. Reyes Rius sufrió incontables presiones. Críticas desde sectores políticos. Incluso perdió un sinfin de clientes en su estudio, influenciados por el poder que no lo quería aconsejando a los pantalones cortos. El hombre fue fiel a sus principios; a su carrera y , a lo que él pensaba , le correspondía a la Mutual. El resto de la historia es conocida, los futbolistas triunfaron en esa tremenda lucha y el estatuto del jugador sigue vigente hasta hoy.
Bondad, don de gente, cero hipocresía. Honestidad brutal la de estos dos personajes. Joaquín Reyes Rius y Leonel Crescitelli. Atención al comentario sobre la criatura, como para cerrar y pensar: Si bien el niño dijo que hizo lo correcto al devolver el dinero, consideró que no todos hubiesen hecho lo mismo y señaló que aprendió esas conductas en “mi familia, mi escuela, mi hermano de 17 años, que quiere ser periodista deportivo”. Aprendan chicos...
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