Hace unos años escuché, no recuerdo bien si en la radio o en una ronda de gente, la afirmación de que ésta generación de jóvenes no le había dado nada al mundo. Empezó con una historia de que en los '60 los hippies vinieron con su revolución y rock & roll; que en los '70 las luchas armadas y rebeliones en la calle; que en los '80 el nacimiento de las tecnologías y la explosión de las comunicaciones, y que a partir de los '90, los jóvenes no le habían aportado nada "grande" al mundo. Yo, adolescente y jóven en esa década al igual que dicha persona, me sentí tocado. O mejor dicho descolocado. No es que me cayó la culpa de que mi generación no "peleó" por nada, pero tampoco entendí bien si lo suyo fue una crítica, un elogio o simplemente un análisis.
Lo cierto es que, lo que en aquel momento me pareció una pelotudez de un pibe que se había tomado un par de cervezas, me dura hasta hoy. Y no sé si para decir: - Cuánta razón tenía. Pero sí para volver a pensar sobre eso. Los aportes de las generaciones actuales. Las de las personas entre 2o y 30 como yo, y lo que uno puede percibir de los que vienen.
Para mí, hay un hecho que marcó y que sin duda, sobre todo en Latinoamérica, desacomodó lo que es la evolución normal de un país, su idiosincracia, su cultura, su historia, y que fue la existencia de varias Dictaduras de no menos de 10 años. En cada nación, el retomar las riendas de lo que significa traslado de costumbres, conocimientos, modales, no fue fácil para nada. La vuelta a la democracia implicó años de miedos, dudas, incertidumbres, y en medio de eso, una generación que buscaba su identidad, que quizás quería despegar y no sabía hacia donde (hacia donde van a ir si ni siquiera su país sabía donde ir) Yo creo que igualmente sobre el final del siglo XXI, en todo el mundo los jóvenes han apostado a una apertura de cabezas, que ha acortado enormemente las distancias y diferencias entre las personas. Sé es más tolerante. No se reniega tanto la diversidad, ni se repudia como antes. Se sabe apreciar diferentes culturas, religiones, razas, más allá de no praticarlas ( y de que siga plagado de fachos, racistas y fundamentalistas)
Se ha buscado en la historia. Se ha hurgado en el pasado para pensar un futuro. Claro, tarea difícil, más sabiendo de las penurias económicas y sociales que dominan el planeta.
Pero imagináte hace más de 15 años si le decías a tus viejos que tenías un amigo gay. Si le aparecías con el pelo violeta, o si a los 16 le decías que ibas para Macarena.
Eso sí, hay una frase que dijo Clint Eastwood en una nota hace poco: "La corrección política es lo más dañino de ésta generación.." y tiene razón.De los adolescentes de hoy y la generación que se viene, la verdad no puedo augurar nada. Es desconcertante. Sí se percibe una gran devoción por las máquinas, la dependencia absoluta de un celular y de un MSN. Los floggers, los emos, los planchas, los touch and go, los after, la violencia registrada.... Sabor a poco, pero es así y por algo será. Dentro de 10 años hablamos.
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