Después de sendas salidas nocturnas de miércoles y jueves, me detengo en el túnel del tiempo (diría Yanuzzi) para mirar mi pasado céntrico. Sí, viví en Río Negro y 18 casi 14 años - los primeros - de mi existencia. El movimiento de la city concentrado en pocas cuadras más que en ninguna otra polis sudamericana. Sobretodo en las tardes, caminar se hacía dificil , mucho más que ahora. El quiebre lo dio, sino recuerdo mal, la Intendencia de Tabaré Vazquez que regularizó el tema de los puestos callejeros. Antes era intransitable la principal avenida, pero igual uno difrutaba de los paseos, las bocinas, los trole, el garrapiñero de la esquina de Gales... Viendo a los carteristas en su impunidad total como obraban detrás de los jubilados, yendo al Colegio (¡si habré cruzado esa plaza!), al puesto de revistas que se armaba delante del Bar Hispano para comprar EL GRÁFICO, en fin ... Pero de lo que quería hablar es de la poca oferta en la noche de nuestra Montevideo. Restaurantes que bajan su persiana antes de la 1:00, pubs que no se sabe si siguen funcionando y bares que ya por la inseguridad pienso yo, quedan cerrados en la noche al contrario que cualquier centro de capital normal. Para llegar a algún sitio donde haya "movida", todos los caminos conducen a Ciudad Vieja y ya ni eso, la gente no aparece por ningún lado. Perdidos entre pools de mala muerte, Karaokes Coreanos y algún Maroñas Entreteinment van los ciudadanos deambulando la taciturna madrugada montevideana. El comentario es inevitable en las barras de amigos/as que van de un boliche a otro buscando diversión: - Qué ciudad de mierda! Es cierto, tantos encantos en el día, tan poca oferta en la noche. Los carros de chorizos son una especie de luciérgana alumbrando la triste urbe. ( Qué frase, la c..de la lora!)
Pero sin embargo, la queremos a esta city del tercer mundo que nos da una rambla, una pista del ocho, un Mincho Bar, un chivito frío en La Pasiva, un SEÑOR, TIENE UNA MONEDA! del hombre que está en silla de ruedas en la plaza Independencia, un ping pong en el Juventus (si dejás la cédula) y mucho más, que está ahí , pero hay que descubrirlo.
(en especial dedicado a los que no pueden disfrutar de ella y por necesidad tuvieron que hacerlo en otras ciudades, sea Barcelona, Miami o Pando)
PD - a los antros que ya no están en el Centro: Too Much, Chantclaire, Mister One, ¡taj mahal!, Le Dix, SanTelmo...


